Cuidar sin olvidarte de ti: las consecuencias del cuidado y cómo la tecnología puede ayudarte copia

Prótesis de cadera en mayores: ¿Cirugía preventiva o de urgencia tras fractura?

La cirugía de reemplazo de cadera, conocida médicamente como artroplastia, es una de las intervenciones más comunes y exitosas en la población de la tercera edad. Sin embargo, el escenario cambia drásticamente dependiendo de si la operación se realiza de forma planificada (preventiva) o como una intervención de urgencia tras una caída o fractura.

En este artículo, analizamos las diferencias entre ambos procesos y por qué el entorno del hogar —especialmente contar con un alquiler de cama articulada— es el factor determinante para una recuperación exitosa.

Cirugía Preventiva vs. Reparación por Fractura

1. La Cirugía Preventiva (Programada)

Se realiza generalmente cuando el desgaste por artrosis impide al paciente llevar una vida normal. Al ser programada, el paciente llega en las mejores condiciones físicas posibles.

  • Ventaja: Permite preparar la casa con antelación y realizar ejercicios de pre-habilitación.

  • Riesgo: Los riesgos son mínimos y controlados por el equipo médico.

2. La Cirugía de Reparación (Tras Fractura)

Suele ser el resultado de una caída accidental. Es una situación de estrés para el cuerpo y la familia.

    • Desafío: El paciente no ha tenido tiempo de fortalecer la musculatura antes de la intervención.

    • Recuperación: Suele ser más lenta y requiere una vigilancia más estrecha para evitar complicaciones postoperatorias como trombosis o úlceras por presión.

La clave de la recuperación: Preparar el hogar para el postoperatorio

Independientemente de si la cirugía fue planificada o de urgencia, las primeras semanas en casa son críticas. Aquí es donde el alquiler de cama hospitalaria se convierte en una necesidad más que en un lujo.

Ventajas de utilizar una cama articulada en la recuperación

Una cama convencional no ofrece el soporte necesario para un paciente que no puede —ni debe— realizar esfuerzos con la zona pélvica. Optar por el alquiler de cama articulada ofrece beneficios inmediatos:

  • Cambios posturales sin esfuerzo: La posibilidad de elevar el cabecero y el piecero permite al paciente cambiar de posición sin forzar la prótesis, reduciendo el riesgo de luxación.

  • Facilidad para entrar y salir: Las camas articuladas con carro elevador permiten ajustar la altura total de la cama. Esto es vital para que, al sentarse en el borde, las rodillas queden por debajo de la cadera (la «regla de los 90 grados»), evitando movimientos prohibidos tras la cirugía.

  • Prevención de úlceras: Para pacientes con movilidad muy reducida, la articulación constante del somier mejora la circulación sanguínea.

Más allá de la cama: Ayudas técnicas indispensables

Para garantizar una autonomía segura, la cama debe complementarse con otros dispositivos que faciliten el día a día tanto del usuario como de sus cuidadores:

  1. Andadores o caminadores: Durante las primeras semanas, el andador es el mejor aliado para recuperar la marcha, ofreciendo una base de apoyo amplia y segura.

  2. Grúas de traslado: En casos donde el paciente tiene una debilidad muscular severa, el uso de una grúa domiciliaria evita lesiones de espalda en los familiares y garantiza transferencias seguras de la cama al sillón.

  3. Sillas de ducha y elevadores de inodoro: Adaptar el baño es el tercer pilar de una vivienda segura tras una operación de cadera.

¿Por qué elegir el alquiler en lugar de la compra de cama hospitalaria?

Muchos familiares se preguntan si vale la pena comprar o alquilar. El alquiler de cama articulada es la opción más inteligente para procesos de recuperación de 3 a 6 meses. Permite acceder a equipos de alta gama, con montaje y mantenimiento incluidos, por una fracción del coste de compra, y se retira del domicilio en cuanto el paciente recupera su total autonomía.

Compartir este artículo